Clases y calidad

Esta semana que viene los maestros regresarán a las escuelas primarias y secundarias de nuestro país para llevar a cabo los consejos técnicos escolares y preparar todo para el inicio de clases el 24 de agosto. El proceso se registra anualmente en todo el país, pero en esta ocasión mucha atención estará puesta en el estado de Oaxaca.

Este pasado mes de julio el gobernador Gabino Cué tomó una decisión de enorme riesgo político, pero indispensable para mejorar la calidad de la educación en el estado. Reformó el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca con el fin de eliminar el control que sobre él tenía el sindicato de maestros o, para ser más precisos, la sección 22.

Ese control sobre el IEEPO no se utilizó para mejorar la calidad de la educación sino para permitirle al sindicato obtener ventajas indebidas. La razón de que no haya sido posible descontar a los maestros de Oaxaca la primera quincena de junio en que no se presentaron a trabajar es porque los supervisores no registraron ninguna falta, y no lo hicieron porque recibieron instrucciones de no hacerlo de sus verdaderos jefes, los líderes del sindicato.

La transformación del IEEPO en una verdadera institución pública, en vez de simple apéndice del sindicato, no es suficiente para lograr una mejora de la calidad de la educación pública. Pero sí es una condición necesaria.

La educación en Oaxaca requiere de mejores maestros, pero también de elevar las condiciones de las escuelas en las regiones más pobres. También hay que revisar los planes de estudio, para que sean más relevantes en la sociedad en la que viven los niños oaxaqueños. Esto no significa bajar el nivel de la instrucción, como proponen algunos sin confesar el racismo que se esconde detrás de la propuesta; los niños oaxaqueños tienen la capacidad de aprender todo lo que les permita lograr un desempeño adecuado en la sociedad contemporánea, incluso inglés y computación. Uno de los grandes retos para éste y los próximos años, de hecho, será llevar servicios de internet a todos los rincones del estado. La sección 22 se ha opuesto a que se ponga este servicio en las escuelas.

La educación puede ser uno de los factores para lograr un desarrollo económico. No es el único, por supuesto. De nada sirve tener buenos niveles de educación si no hay inversiones que generen empleos para los egresados de las escuelas. Pero la experiencia nos dice que uno de los elementos que las empresas toman en cuenta antes de realizar inversiones cuantiosas es el nivel educativo de una localidad. La economía contemporánea requiere de personal con niveles de conocimiento muy superiores a los que se necesitaban con anterioridad.

En este regreso a clases todo el país parece estar más consciente de la necesidad de mejorar la calidad de la educación. La reforma educativa ya es ley y por supuesto es importante determinar qué partes funcionan bien y cuáles no. En educación no hay nada que se mantenga para siempre. Hay que innovar, hay que evaluar lo que se está haciendo, hay que cambiar.

No sólo Oaxaca tiene esta obligación. El desempeño educativo de nuestro país siempre ha estado en niveles muy bajos. Hay que subirlo en todo el país. De otra forma seguiremos condenados a vivir en la pobreza.

Twitter: @SergioSarmiento

BIGtheme.net Joomla 3.3 Templates