Tregua de Navidad

“Siempre la mala paz es mejor que la mejor guerra.”

Cicerón

Terminaba el año de 1914. Los combates de la Primera Guerra Mundial entre las tropas alemanas, por un lado, y las francesas y británicas, por el otro, habían llegado a un punto muerto. Cientos de miles de soldados estaban desplegados en trincheras y las escaramuzas eran frecuentes, pero las líneas casi no se movían.

 

Esa Noche Buena un grupo de soldados alemanes encendieron velas, iluminaron abetos a la usanza navideña y cantaron villancicos. Los franceses y británicos les respondieron no con balas sino también con villancicos.

La mañana del 25 de diciembre, mañana de Navidad, algunos soldados salieron de sus trincheras, primero tímidamente, ante el temor de algún disparo, después con mayor decisión. Se ondearon algunas banderas blancas, pero no había un ánimo de violencia en ninguno de los dos bandos. 

Algunos de los soldados se encontraron en tierra de nadie, entre las dos líneas de trincheras, y se abrazaron. Era un abrazo navideño como los que han sido tradicionales desde hace siglos. La diferencia es que los hombres que se abrazaban no se conocían y se habían estado disparando unos a otros durante meses.

Los soldados intercambiaron regalos como lo han hecho tantas generaciones en Navidad. Los presentes eran modestos, del tipo que puede dar un soldado que lleva meses aislado en una trinchera. Un cigarrillo quizá o una barra de chocolate. No había muchas conversaciones. Las palabras en alemán eran respondidas con frases en francés. Pero todos los soldados portaban ese gesto universal de amistad que ofrece una sonrisa.

Incluso un juego de futbol se organizó improvisadamente en esa tierra de nadie en que los soldados se preguntaban, sin duda, por qué tenían que estar en una trinchera matándose unos a otros, ateridos de frío, mientras los políticos que los habían convertido en carne de cañón se encontraban en sus cómodos hogares disfrutando de la calefacción y de un banquete navideño. Los soldados aprovecharon esa inusitada tregua para recoger los cadáveres de sus compañeros regados por el campo de batalla y para darles sepultura.

El mismo hecho de que los comandantes y políticos hayan estado ocupados en sus opulentas celebraciones navideñas hizo posible que este encuentro en tierra de nadie se hubiera prolongado durante varias horas. Los jefes no sabían lo que estaba pasando en el campo de batalla. De lo contrario habrían tomado medidas de inmediato. Al caer la tarde los soldados se dieron un abrazo y regresaron a sus trincheras. La tregua navideña había concluido.

En un principio el evento no fue registrado en los periódicos. No hubo partes del frente que mostraran a los soldados abrazados en lugar de matándose entre sí. Algunas cartas de soldados empezaron, sin embargo, a hablar de la tregua de Navidad. El primer informe fue publicado en el New York Times el 31 de diciembre y de ahí empezaron a surgir reportes en otros medios. Las autoridades alemanas y francesas fueron especialmente severas y advirtieron a los soldados que fraternizar con el enemigo equivalía a incurrir en el delito de traición, punible con muerte por fusilamiento. Las autoridades francesas y alemanas, de hecho, ejercieron una feroz censura para acallar lo sucedido y evitar que el espíritu de paz cundiera entre la tropa.

Han pasado 100 años de esa ilegal confraternización, pero las lecciones perduran. Los políticos que buscan las guerras tienen que engañar a los hombres comunes y corrientes para mandarlos a las trincheras. La gente no es tan mala, no está tan dispuesta a pegarse de balazos y matarse. Hay un profundo sentido fraternidad entre seres humanos de idiomas y nacionalidades distintos. Eso nos enseño la tregua de Navidad de hace 100 años.

Sin olvido

Las manifestaciones del movimiento de Ayotzinapa no se detuvieron el 24 de diciembre. Los padres de los normalistas y sus simpatizantes quisieron mandar el mensaje al gobierno de que ni la pausa navideña los hará olvidar su lucha por la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto.

Twitter: @SergioSarmiento

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